diciembre 2020

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El incremento del 2% en el IPS para el 2021.
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Cómo valorar de forma general mi negocio
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La competencia

El incremento del 2% en el IPS para el 2021.

¿Cómo podría afectar este incremento en las primas gestionadas por los mediadores?

Para ponernos en contexto, dicho impuesto tiene efecto desde el 1 de enero de 1997, a través de su artículo 12 de la Ley 13/1996, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social.

Es un tributo indirecto que grava las operaciones de seguros y capitalización. Y que son sujetos pasivos las entidades aseguradoras cuando realicen las operaciones gravadas por el impuesto.

La controversia, viene sobre el redactado del artículo 12.7 de la citada Ley

Que dice;

Siete. Devengo del impuesto.

El impuesto se devenga en el momento en que se satisfagan las primas relativas a las operaciones gravadas. En caso de fraccionamiento de las primas, el impuesto se devenga en el momento en que se realicen cada uno de los pagos fraccionados.

La petición del sector asegurador, en solicitar aplazamiento de 3 meses para la entrada en vigor del nuevo tipo impositivo, facilitaría la gestión a la mediación y a las aseguradoras en última instancia, que son las que deben repercutir íntegramente dicho impuesto, tal como se cita en el artículo diez de la citada Ley

Diez. Repercusión del impuesto.

El Impuesto sobre las Primas de Seguros deberá ser repercutido íntegramente por las entidades aseguradoras sobre las personas que contraten los seguros objeto de gravamen.

La repercusión se atendrá a lo establecido por la normativa reguladora del Impuesto sobre el Valor Añadido.

Y a la práctica en cómo afecta a las aseguradoras según el artículo trece de la mencionada Ley

Trece. Autoliquidación e ingreso.

1) Los sujetos pasivos estarán obligados a presentar mensualmente declaración por este impuesto.

2) En el mismo momento, de la declaración del sujeto pasivo deberá determinar la deuda tributaria correspondiente e ingresarla en el lugar, forma, plazos e impresos que establezca el Ministro de Economía y Hacienda.

Las diferentes consultas Generales o Vinculantes sobre dicho impuesto, muestran sobre cómo desde la Dirección General de Tributos interpretan el criterio de devengo en relación al IPS.

Por ejemplo;

Consulta Vinculante V055-06

El devengo del impuesto tiene lugar cuando se satisfacen las primas correspondientes a las operaciones gravadas, o en el caso de fraccionamiento de las mismas, en el momento en que se realice cada uno de los pagos fraccionados (apartado Siete del artículo 12 de la Ley 13/1996). Se tributará por la cantidad resultante de aplicar el tipo de gravamen vigente en la fecha del devengo del impuesto (6 por ciento, actualmente) sobre la base imponible, constituida por el importe total de la prima o cuota satisfecha. No existe por tanto limites reducidos

…/…

Hay que tener en cuenta que, en el Impuesto sobre la Primas de Seguros, no hay crédito de impuesto a deducir o compensar en declaraciones posteriores, a diferencia de lo que ocurre en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), y sólo existe obligación de declarar en los periodos en que se realicen operaciones de seguro

Es decir, las aseguradoras han de presentar mensualmente declaración de dicho impuesto y supeditado al devengo (cobro) que se haya satisfecho, por lo tanto.

La cuestión que está en el mercado y que algunas aseguradoras han trasladado a canal de la mediación es, la petición que estas han solicitado a los mediadores que, todas las primas cobradas en el 2020 sean liquidadas antes de finalizar el año, para que de esta forma el devengo del impuesto sea conforme al 6% en vigor.

Pero ¿Cómo debe tratarse aquellos acuerdos mercantiles que permite al mediador liquidar las primas a las aseguradoras en diferentes plazos según hayan acordado?

Ejemplo; Primas cobradas por el mediador en diciembre 2020 y que pueda estar en periodo de devolución por parte del tomador, por lo que el mediador conforme al acuerdo precontractual que tiene con la aseguradora, le permite liquidar en plazos superiores, supongamos enero 2021.

Esta liquidación que efectúa el mediador a la aseguradora sobre primas 2020, pero que son devengadas a la compañía en el 2021, implican que deberían ser repercutidas al 8% y no al 6%, todo y haber sido cobradas por el mediador en el ejercicio actual.

Es decir, cuando la Aseguradora declare durante los veinte primeros días naturales del mes siguiente a la finalización del correspondiente período de liquidación mensual. (excepto mes de julio), se encontrará que, en su declaración mensual, el devengo y periodo que está declarando estará sujeto al 8%, pero por el contrario el mediador habrá liquidado la prima que tenía calculada el IPS al 6%.

(Ejemplo modelo 430 presentación telemática a través del cual las Aseguradoras liquidan el IPS)

modelo 430 que presentan mensualmente las Aseguradoras

Observación:

Si finalmente la entrada en efecto del nuevo tipo del 8% es a partir del 1 de enero 2021, sería conveniente regularizar las primas que se hayan cobrado por parte del mediador durante este 2020 para que, de esta forma, la liquidación a las aseguradoras se impute al 6% en vigor actualmente.

Para aquellas primas que no estén cobradas por el mediador, lo ideal sería re facturarlas con efecto 2021 para que se le pueda aplicar el tipo del 8%, de esta forma cuando se haya devengado por el tomador, la compañía liquidará el impuesto conforme vigente en de dicho momento.

La casuística de opciones sobre la gestión de los recibos es más amplia como así lo han estado comunicando diferentes aseguradoras, pero eso no exime que si al final no hay una prórroga sobre su entrada en vigor, mediadores y aseguradoras deberán ponerse de acuerdo sobre las primas que se hayan cobrado al tomador durante el 2020.

Cómo valorar de forma general mi negocio

Puedes ver el artículo también en ADN del Seguro:

La pregunta sobre cómo valorar mi negocio, en una situación de incerteza socio económica por la COVID-19 tiene mucho calado, sobre todo para aquellos profesionales/empresarios que desean conocer qué valor tiene su negocio actualmente.

Para ponernos en contexto, vamos a destacar que la valoración de un negocio (corredor/correduría de seguros) en este artículo se centrará como es lógico, en el fondo de comercio -cartera de seguros – que este profesional/empresario viene desarrollando durante X años.

Y como tal, lo primero que tendremos que saber responder a estas cuestiones:

Estas cuestiones han de ser vistas desde una retrospectiva como mínimo de los cinco últimos ejercicios.

  • ¿Qué recursos utiliza el corredor para captar y gestionar clientes? Gestión comercial directa, a través de colaboradores, Leads, clientes corporativos, individuales, cautivos, etc.
    • Qué derechos y obligaciones se derivan en los diferentes acuerdos con terceros en la captación de clientes.
  • ¿Qué perfil de ramos viene desarrollando el mediador en su actividad?
    • Ramos de particulares/empresas, con mayor o menor valor añadido/con una rotación mayor en renovaciones/colectivos /individuales, etc.
  • ¿Cuántas personas trabajan en la actividad de mediación?
    • Está dimensionado conforme al volumen de clientes, tiene automatizados procesos a través del ERP, la antigüedad del personal y los planes de formación realizados.  
    • La ratio ingresos totales/coste empresa comparativa sectorial y territorial
  • ¿Con qué Aseguradoras se distribuye principalmente y qué tipo de acuerdos económicos vinculan la trayectoria del mediador? Negociación individual, Asociación, franquicia.

Y respecto a los ingresos derivados de la actividad, hay que tener en cuenta:

  • ¿Qué ingresos ha obtenido durante los cinco últimos años, qué ingresos son recurrentes, qué comisiones cede a colaboradores? Y qué previsión de ingresos tiene en el ejercicio actual
  • ¿Qué partidas de gastos son realmente afectos a la actividad y cuáles de estos son recurrentes para mantener la estructura?
  • Identificar posibles pasivos ocultos, como pueden ser cláusulas en contratos con terceros que vinculen la operación a realizar, deudas con aseguradoras, liquidaciones a colaboradores pendientes, así como estar al corriente de las obligaciones tributarias antes de realizar la transacción.
  • Excluir aquellas partidas de ingresos y gastos no afectos a la actividad, para definir una cuenta de explotación lo más ajustada a la realidad, según el fondo de comercio y los recursos que este necesita para mantenerse.

Con toda esta información recabada, podremos realizar el análisis de ratios del negocio que nos indicarán los parámetros en los que se sitúa la correduría vs el sector.

Obervaciones

Especial atención a la calidad de las BBDD de las corredurías, un factor que ayuda a mejorar la valoración de un negocio (recordemos; sector servicios/producto intangible) es la calidad de los datos.

  • Todavía hay un número importante de mediadores que no destinan parte de sus recursos en depurarlos, y dejan de lado la ventaja que supone disponer de una buena BBDD en un proceso de venta.
  • El efecto bañera en las corredurías, especial atención, conocer las bajas y saber cómo se está actuando para retener al cliente puede ser un factor para valorar positivamente o por el contrario en detrimento sobre una valoración.

¿Cómo lo valoro?

Después de haber realizado la captación y obtener las ratios necesarias, ¿cómo valoro el negocio? En el mercado existen diferentes formas y tendencias sobre cómo valorar una cartera de seguros, pero las más comunes y consensuadas son las siguientes:

  • Coeficiente multiplicador.
    Muy extendido en el sector de la mediación, el valor multiplicador por x veces las comisiones del último año…pero ¿Qué cálculo sustenta el factor multiplicador?
    Es decir, ¿es correcto aplicar 2 veces, 1,2 veces o 3 veces las comisiones del último año?
    Hemos de saber calcular qué valor de retorno podemos obtener a través del EBITDA que sea en torno a 6-8 años, de esta forma podemos realizar una cuenta de explotación con los ingresos y gastos previstos vinculados al fondo de comercio en cuestión.
    Este método nos aporta un valor teórico, sobre el que se proyectará en x años, a partir del cual veremos qué retorno tendremos sobre la adquisición del fondo de comercio.
  • Rentabilidad generada por cliente. Este método es algo más técnico, y se utiliza para analizar con más detalle la rentabilidad generada por cliente durante los años analizados.
    El resultado permite hacer proyecciones sobre la viabilidad de la cartera con relación al promedio de clientes activos y la rotación de estos.

Es evidente que estas u otras formas de valorar un negocio son válidas, si el resultado nos ha permitido obtener el retorno previsto.

Para ello lo más importante es recordar disponer de la mayor información, tanto para el que realiza la valoración, como para el que quiere que le valoren. La transparencia y facilidad en disponer los datos necesarios siempre multiplica.

La competencia

Un asunto importante al que prestar atención en el día a día de la correduría, como en cualquier negocio, es la competencia. Aquella que nos puede ganar el terreno por muy diferentes que intentemos ser.

La mayoría de las veces la competencia proviene de fuera, pero vamos a analizar una más sutil y que proviene de nuestro entorno más cercano, nuestros propios empleados.

Imagine que su empresa va a contratar a un empleado con un perfil cualificado: que tendrá acceso a la base de datos de clientes, que deberá tener una comunicación fluida con ellos.

En definitiva, que puede llegar a manejar una amplia red de contactos para desarrollar sus funciones.

Usted en un momento determinado puede temer que, si por cualquier causa finaliza su relación laboral, éste empleado pueda llevarse consigo información, clientes o incluso pueda realizarle la competencia directa estableciéndose por su cuenta o trabajando para empresas competidoras.

Contemple la posibilidad de establecer un Pacto de No Competencia postcontractual.

¿Qué es un Pacto de no Competencia?

Regulado en el artículo 21 de Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, establece que, mediante dicho pacto, el empleado renuncia a hacer la competencia cuando abandone la empresa a cambio de recibir una contraprestación económica.

Se puede suscribir desde el inicio de la relación laboral o incluso al término de esta.

¿Qué requisitos debe cumplir?

Para que este pacto sea válido, se deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Su empresa debe tener un interés industrial o comercial. Se presumirá que existe este interés si existe un perjuicio potencial en el caso de que el empleado desarrolle la actividad afectada por la obligación de no competencia. A estos efectos, no sería válido pactar la prohibición de trabajar en otra actividad que no esté relacionada con la empresa.
  • Duración: El periodo máximo de duración de este pacto podrá ser de 2 años para empleados técnicos (por ejemplo, un responsable de departamento), o de 6 meses en el resto de los casos, como podría ser el caso de empleados administrativos sin mayor responsabilidad, pero con acceso a datos confidenciales.
  • Mutuo acuerdo: No se puede obligar a un empleado a firmar este tipo de pactos. En necesario contar con su acuerdo.
  • Compensación económica adecuada como contraprestación.

¿Qué se considerará como compensación económica adecuada?

Además, para que el pacto siga teniendo validez, debe abonar una compensación económica adecuada. Algunas empresas no cumplen este punto y ello provoca que dicho pacto se convierta en nulo.

Puesto que la ley no define qué se considera adecuado, deberemos considerar aspectos como la responsabilidad que tendrá el empleado en la empresa, su salario global, el tiempo en que no podrá realizar la competencia una vez fuera de su organización, etc.

Asimismo, debe señalar en el pacto el momento en que abonará la compensación. Como opción recomendable, puede efectuar el pago en la nómina mensual, reflejando como concepto “Compensación por no competencia”, aunque también puede abonarlo en el momento de la extinción de la relación laboral.

En este sentido, si el sueldo de su empleado es superior al que marca el convenio para su categoría, puede incluir este concepto de forma separada dentro de los que utilice para retribuir las mejoras que le abone respecto al salario fijado en convenio. De esta manera, no quedará ninguna duda de que cumple con el requisito de la retribución por este pacto y además evitará asumir costes adicionales.

La compensación debe permitir al trabajador mantener una estabilidad económica durante el tiempo en que no va a poder trabajar para competencia. En términos generales se ha considerado que se cumple esta condición si se le paga un 30% de su salario.

¿Qué pasa en caso de incumplimiento por parte del empleado?

Si pese a tener firmado dicho pacto y retribuirlo de manera adecuada, una vez finalizada la relación laboral con su empleado, detecta que éste empieza a trabajar o colaborar para un competidor dentro del tiempo establecido, podrá reclamarle una indemnización.

En concreto, su empresa podría reclamar la cuantía pactada en el propio pacto. Se suele pactar la devolución de los importes que el empleado haya cobrado por este concepto.

Si no se reflejó ningún importe a devolver, puede reclamar una indemnización por daños y perjuicios que le haya causado la actividad competidora de su antiguo empleado. Por ejemplo, por una fuga de clientes, por el descenso en su facturación, etc.

Por último, dispone de un año desde que tenga conocimiento de la actividad competidora para reclamar la indemnización, siempre que no hayan transcurrido dos años desde su cese.

Recuerda, ponerte en manos de los profesionales adecuados puede solucionarte muchos de estos problemas cotidianos del día a día que puedes desconocer.