AutorSolvento

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El incremento del 2% en el IPS para el 2021.
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Cómo valorar de forma general mi negocio
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La competencia
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NUEVA REGULACIÓN TRABAJO A DISTANCIA
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5 nuevos consejos para el corredor de seguros
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¿Preparados para un cambio?
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¿Has invertido en tu hogar durante el COVID-19?
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Consejos para la vuelta a los despachos
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¿Puedo presentar ya la DEC 2020?
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¡No caigas en las redes del «Phishing»!

El incremento del 2% en el IPS para el 2021.

¿Cómo podría afectar este incremento en las primas gestionadas por los mediadores?

Para ponernos en contexto, dicho impuesto tiene efecto desde el 1 de enero de 1997, a través de su artículo 12 de la Ley 13/1996, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social.

Es un tributo indirecto que grava las operaciones de seguros y capitalización. Y que son sujetos pasivos las entidades aseguradoras cuando realicen las operaciones gravadas por el impuesto.

La controversia, viene sobre el redactado del artículo siete de la citada Ley

Que dice;

Siete. Devengo del impuesto.

El impuesto se devenga en el momento en que se satisfagan las primas relativas a las operaciones gravadas. En caso de fraccionamiento de las primas, el impuesto se devenga en el momento en que se realicen cada uno de los pagos fraccionados.

La petición del sector asegurador, en solicitar aplazamiento de 3 meses para la entrada en vigor del nuevo tipo impositivo, facilitaría la gestión a la mediación y a las aseguradoras en última instancia, que son las que deben repercutir íntegramente dicho impuesto, tal como se cita en el artículo diez de la citada Ley

Diez. Repercusión del impuesto.

El Impuesto sobre las Primas de Seguros deberá ser repercutido íntegramente por las entidades aseguradoras sobre las personas que contraten los seguros objeto de gravamen.

La repercusión se atendrá a lo establecido por la normativa reguladora del Impuesto sobre el Valor Añadido.

Y a la práctica en cómo afecta a las aseguradoras según el artículo trece de la mencionada Ley

Trece. Autoliquidación e ingreso.

1) Los sujetos pasivos estarán obligados a presentar mensualmente declaración por este impuesto.

2) En el mismo momento, de la declaración del sujeto pasivo deberá determinar la deuda tributaria correspondiente e ingresarla en el lugar, forma, plazos e impresos que establezca el Ministro de Economía y Hacienda.

Las diferentes consultas Generales o Vinculantes sobre dicho impuesto, muestran sobre cómo desde la Dirección General de Tributos interpretan el criterio de devengo en relación al IPS.

Por ejemplo;

Consulta Vinculante V055-06

El devengo del impuesto tiene lugar cuando se satisfacen las primas correspondientes a las operaciones gravadas, o en el caso de fraccionamiento de las mismas, en el momento en que se realice cada uno de los pagos fraccionados (apartado Siete del artículo 12 de la Ley 13/1996). Se tributará por la cantidad resultante de aplicar el tipo de gravamen vigente en la fecha del devengo del impuesto (6 por ciento, actualmente) sobre la base imponible, constituida por el importe total de la prima o cuota satisfecha. No existe por tanto limites reducidos

…/…

Hay que tener en cuenta que, en el Impuesto sobre la Primas de Seguros, no hay crédito de impuesto a deducir o compensar en declaraciones posteriores, a diferencia de lo que ocurre en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), y sólo existe obligación de declarar en los periodos en que se realicen operaciones de seguro

Es decir, las aseguradoras han de presentar mensualmente declaración de dicho impuesto y supeditado al devengo (cobro) que se haya satisfecho, por lo tanto.

La cuestión que está en el mercado y que algunas aseguradoras han trasladado a canal de la mediación es, la petición que estas han solicitado a los mediadores que, todas las primas cobradas en el 2020 sean liquidadas antes de finalizar el año, para que de esta forma el devengo del impuesto sea conforme al 6% en vigor.

Pero ¿Cómo debe tratarse aquellos acuerdos mercantiles que permite al mediador liquidar las primas a las aseguradoras en diferentes plazos según hayan acordado?

Ejemplo; Primas cobradas por el mediador en diciembre 2020 y que pueda estar en periodo de devolución por parte del tomador, por lo que el mediador conforme al acuerdo precontractual que tiene con la aseguradora, le permite liquidar en plazos superiores, supongamos enero 2021.

Esta liquidación que efectúa el mediador a la aseguradora sobre primas 2020, pero que son devengadas a la compañía en el 2021, implican que deberían ser repercutidas al 8% y no al 6%, todo y haber sido cobradas por el mediador en el ejercicio actual.

Es decir, cuando la Aseguradora declare durante los veinte primeros días naturales del mes siguiente a la finalización del correspondiente período de liquidación mensual. (excepto mes de julio), se encontrará que, en su declaración mensual, el devengo y periodo que está declarando estará sujeto al 8%, pero por el contrario el mediador habrá liquidado la prima que tenía calculada el IPS al 6%.

(Ejemplo modelo 430 presentación telemática a través del cual las Aseguradoras liquidan el IPS)

modelo 430 que presentan mensualmente las Aseguradoras

Observación:

Si finalmente la entrada en efecto del nuevo tipo del 8% es a partir del 1 de enero 2021, sería conveniente regularizar las primas que se hayan cobrado por parte del mediador durante este 2020 para que, de esta forma, la liquidación a las aseguradoras se impute al 6% en vigor actualmente.

Para aquellas primas que no estén cobradas por el mediador, lo ideal sería re facturarlas con efecto 2021 para que se le pueda aplicar el tipo del 8%, de esta forma cuando se haya devengado por el tomador, la compañía liquidará el impuesto conforme vigente en de dicho momento.

La casuística de opciones sobre la gestión de los recibos es más amplia como así lo han estado comunicando diferentes aseguradoras, pero eso no exime que si al final no hay una prórroga sobre su entrada en vigor, mediadores y aseguradoras deberán ponerse de acuerdo sobre las primas que se hayan cobrado al tomador durante el 2020.

Cómo valorar de forma general mi negocio

Puedes ver el artículo también en ADN del Seguro:

La pregunta sobre cómo valorar mi negocio, en una situación de incerteza socio económica por la COVID-19 tiene mucho calado, sobre todo para aquellos profesionales/empresarios que desean conocer qué valor tiene su negocio actualmente.

Para ponernos en contexto, vamos a destacar que la valoración de un negocio (corredor/correduría de seguros) en este artículo se centrará como es lógico, en el fondo de comercio -cartera de seguros – que este profesional/empresario viene desarrollando durante X años.

Y como tal, lo primero que tendremos que saber responder a estas cuestiones:

Estas cuestiones han de ser vistas desde una retrospectiva como mínimo de los cinco últimos ejercicios.

  • ¿Qué recursos utiliza el corredor para captar y gestionar clientes? Gestión comercial directa, a través de colaboradores, Leads, clientes corporativos, individuales, cautivos, etc.
    • Qué derechos y obligaciones se derivan en los diferentes acuerdos con terceros en la captación de clientes.
  • ¿Qué perfil de ramos viene desarrollando el mediador en su actividad?
    • Ramos de particulares/empresas, con mayor o menor valor añadido/con una rotación mayor en renovaciones/colectivos /individuales, etc.
  • ¿Cuántas personas trabajan en la actividad de mediación?
    • Está dimensionado conforme al volumen de clientes, tiene automatizados procesos a través del ERP, la antigüedad del personal y los planes de formación realizados.  
    • La ratio ingresos totales/coste empresa comparativa sectorial y territorial
  • ¿Con qué Aseguradoras se distribuye principalmente y qué tipo de acuerdos económicos vinculan la trayectoria del mediador? Negociación individual, Asociación, franquicia.

Y respecto a los ingresos derivados de la actividad, hay que tener en cuenta:

  • ¿Qué ingresos ha obtenido durante los cinco últimos años, qué ingresos son recurrentes, qué comisiones cede a colaboradores? Y qué previsión de ingresos tiene en el ejercicio actual
  • ¿Qué partidas de gastos son realmente afectos a la actividad y cuáles de estos son recurrentes para mantener la estructura?
  • Identificar posibles pasivos ocultos, como pueden ser cláusulas en contratos con terceros que vinculen la operación a realizar, deudas con aseguradoras, liquidaciones a colaboradores pendientes, así como estar al corriente de las obligaciones tributarias antes de realizar la transacción.
  • Excluir aquellas partidas de ingresos y gastos no afectos a la actividad, para definir una cuenta de explotación lo más ajustada a la realidad, según el fondo de comercio y los recursos que este necesita para mantenerse.

Con toda esta información recabada, podremos realizar el análisis de ratios del negocio que nos indicarán los parámetros en los que se sitúa la correduría vs el sector.

Obervaciones

Especial atención a la calidad de las BBDD de las corredurías, un factor que ayuda a mejorar la valoración de un negocio (recordemos; sector servicios/producto intangible) es la calidad de los datos.

  • Todavía hay un número importante de mediadores que no destinan parte de sus recursos en depurarlos, y dejan de lado la ventaja que supone disponer de una buena BBDD en un proceso de venta.
  • El efecto bañera en las corredurías, especial atención, conocer las bajas y saber cómo se está actuando para retener al cliente puede ser un factor para valorar positivamente o por el contrario en detrimento sobre una valoración.

¿Cómo lo valoro?

Después de haber realizado la captación y obtener las ratios necesarias, ¿cómo valoro el negocio? En el mercado existen diferentes formas y tendencias sobre cómo valorar una cartera de seguros, pero las más comunes y consensuadas son las siguientes:

  • Coeficiente multiplicador.
    Muy extendido en el sector de la mediación, el valor multiplicador por x veces las comisiones del último año…pero ¿Qué cálculo sustenta el factor multiplicador?
    Es decir, ¿es correcto aplicar 2 veces, 1,2 veces o 3 veces las comisiones del último año?
    Hemos de saber calcular qué valor de retorno podemos obtener a través del EBITDA que sea en torno a 6-8 años, de esta forma podemos realizar una cuenta de explotación con los ingresos y gastos previstos vinculados al fondo de comercio en cuestión.
    Este método nos aporta un valor teórico, sobre el que se proyectará en x años, a partir del cual veremos qué retorno tendremos sobre la adquisición del fondo de comercio.
  • Rentabilidad generada por cliente. Este método es algo más técnico, y se utiliza para analizar con más detalle la rentabilidad generada por cliente durante los años analizados.
    El resultado permite hacer proyecciones sobre la viabilidad de la cartera con relación al promedio de clientes activos y la rotación de estos.

Es evidente que estas u otras formas de valorar un negocio son válidas, si el resultado nos ha permitido obtener el retorno previsto.

Para ello lo más importante es recordar disponer de la mayor información, tanto para el que realiza la valoración, como para el que quiere que le valoren. La transparencia y facilidad en disponer los datos necesarios siempre multiplica.

La competencia

Un asunto importante al que prestar atención en el día a día de la correduría, como en cualquier negocio, es la competencia. Aquella que nos puede ganar el terreno por muy diferentes que intentemos ser.

La mayoría de las veces la competencia proviene de fuera, pero vamos a analizar una más sutil y que proviene de nuestro entorno más cercano, nuestros propios empleados.

Imagine que su empresa va a contratar a un empleado con un perfil cualificado: que tendrá acceso a la base de datos de clientes, que deberá tener una comunicación fluida con ellos.

En definitiva, que puede llegar a manejar una amplia red de contactos para desarrollar sus funciones.

Usted en un momento determinado puede temer que, si por cualquier causa finaliza su relación laboral, éste empleado pueda llevarse consigo información, clientes o incluso pueda realizarle la competencia directa estableciéndose por su cuenta o trabajando para empresas competidoras.

Contemple la posibilidad de establecer un Pacto de No Competencia postcontractual.

¿Qué es un Pacto de no Competencia?

Regulado en el artículo 21 de Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, establece que, mediante dicho pacto, el empleado renuncia a hacer la competencia cuando abandone la empresa a cambio de recibir una contraprestación económica.

Se puede suscribir desde el inicio de la relación laboral o incluso al término de esta.

¿Qué requisitos debe cumplir?

Para que este pacto sea válido, se deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Su empresa debe tener un interés industrial o comercial. Se presumirá que existe este interés si existe un perjuicio potencial en el caso de que el empleado desarrolle la actividad afectada por la obligación de no competencia. A estos efectos, no sería válido pactar la prohibición de trabajar en otra actividad que no esté relacionada con la empresa.
  • Duración: El periodo máximo de duración de este pacto podrá ser de 2 años para empleados técnicos (por ejemplo, un responsable de departamento), o de 6 meses en el resto de los casos, como podría ser el caso de empleados administrativos sin mayor responsabilidad, pero con acceso a datos confidenciales.
  • Mutuo acuerdo: No se puede obligar a un empleado a firmar este tipo de pactos. En necesario contar con su acuerdo.
  • Compensación económica adecuada como contraprestación.

¿Qué se considerará como compensación económica adecuada?

Además, para que el pacto siga teniendo validez, debe abonar una compensación económica adecuada. Algunas empresas no cumplen este punto y ello provoca que dicho pacto se convierta en nulo.

Puesto que la ley no define qué se considera adecuado, deberemos considerar aspectos como la responsabilidad que tendrá el empleado en la empresa, su salario global, el tiempo en que no podrá realizar la competencia una vez fuera de su organización, etc.

Asimismo, debe señalar en el pacto el momento en que abonará la compensación. Como opción recomendable, puede efectuar el pago en la nómina mensual, reflejando como concepto “Compensación por no competencia”, aunque también puede abonarlo en el momento de la extinción de la relación laboral.

En este sentido, si el sueldo de su empleado es superior al que marca el convenio para su categoría, puede incluir este concepto de forma separada dentro de los que utilice para retribuir las mejoras que le abone respecto al salario fijado en convenio. De esta manera, no quedará ninguna duda de que cumple con el requisito de la retribución por este pacto y además evitará asumir costes adicionales.

La compensación debe permitir al trabajador mantener una estabilidad económica durante el tiempo en que no va a poder trabajar para competencia. En términos generales se ha considerado que se cumple esta condición si se le paga un 30% de su salario.

¿Qué pasa en caso de incumplimiento por parte del empleado?

Si pese a tener firmado dicho pacto y retribuirlo de manera adecuada, una vez finalizada la relación laboral con su empleado, detecta que éste empieza a trabajar o colaborar para un competidor dentro del tiempo establecido, podrá reclamarle una indemnización.

En concreto, su empresa podría reclamar la cuantía pactada en el propio pacto. Se suele pactar la devolución de los importes que el empleado haya cobrado por este concepto.

Si no se reflejó ningún importe a devolver, puede reclamar una indemnización por daños y perjuicios que le haya causado la actividad competidora de su antiguo empleado. Por ejemplo, por una fuga de clientes, por el descenso en su facturación, etc.

Por último, dispone de un año desde que tenga conocimiento de la actividad competidora para reclamar la indemnización, siempre que no hayan transcurrido dos años desde su cese.

Recuerda, ponerte en manos de los profesionales adecuados puede solucionarte muchos de estos problemas cotidianos del día a día que puedes desconocer.

NUEVA REGULACIÓN TRABAJO A DISTANCIA

Siguiendo con los aspectos a tener en cuenta como consecuencia de todos los cambios que se han ido produciendo estos meses atrás, en este artículo vamos a tratar de explicar los puntos más importantes del Real Decreto-ley 28/2020, de 22 de septiembre que entra en vigor hoy mismo, 13 de octubre de 2020.

Es muy posible que derivada de la situación sanitaria que nos afecta desde marzo, parte de su plantilla (si no toda) haya pasado a prestar sus servicios de forma telemática parcial o totalmente, desde su domicilio, bien sea por motivos de restricción de movilidad, organizativos para cumplir con las órdenes sanitarias, etc.

Por la situación de urgencia que se generó en aquel momento, fue preciso dar una respuesta tan rápida como necesario y con ello, se produjeron situaciones de desigualdad e incertidumbre que de haber contado con la debida planificación y recursos quizá no hubieran ocurrido.

En los tiempos que corren donde prima lo tecnológico y donde es imperativo dar el servicio más eficaz y limpio posible, está claro que la figura del trabajador a distancia, conocido como “teletrabajador” ha venido para quedarse.

El trabajo a distancia es una figura que ya estaba recogida en la ley, en el artículo 13 del Estatuto de los Trabajadores:

https://bit.ly/311qG9N

Si bien, los 5 apartados de los que constaba dicho artículo no eran suficientes para regularlo y por ello el pasado 23 de septiembre se publicó en el BOE este nuevo Real Decreto Ley aportándonos una regulación más extensa sobre esta figura jurídica, quedando el redactado del artículo 13 de Estatuto como sigue:

“Artículo 13. Trabajo a distancia. ET

Las personas trabajadoras podrán prestar trabajo a distancia en los términos previstos en el Real Decreto-ley 28/2020, de 22 de septiembre, de trabajo a distancia.”

Antes de entrar en materia propiamente, cabe señalar que esta nueva regulación es de aplicación tanto para aquellas situaciones de trabajo a distancia futuras, como a las vigentes que ya se vinieran realizando con anterioridad al 23 de septiembre de 2020, reguladas mediante acuerdo o convenio colectivo y hasta el fin de su vigencia.

IMPORTANTE: Tal y como se establece en la Disposición Transitoria Tercera del RDL 28/2020 à Si el trabajo a distancia se hubiese implementado por la empresa excepcionalmente en aplicación del art. 5 del RDL 8/2020, es decir, con carácter preferente durante la pandemia, o como consecuencia de contención de las medidas sanitarias, y mientras estas se mantengan (por ahora, tiempo indeterminado), las empresas no deberán de formalizar los acuerdos de trabajo a distancia con los trabajadores que vengan realizando actividades de trabajo a distancia, aunque se deberá dotar a dichos trabajadores, obligatoriamente, de los medios, herramientas, equipos y consumibles que exige este modo de trabajo.

FAQS

¿A quién aplica esta norma?

A todas las personas trabajadoras que presten sus servicios a distancia con carácter regular.

¿Qué entenderemos por “a distancia” y cuando tendrá carácter regular?

Trabajar a distancia supone trabajar para la empresa, pero desde el domicilio de la persona trabajadora o desde aquél otro sitio que decida, y tendrá carácter regular cuando al menos el 30% de los servicios han sido prestados a distancia en un periodo de referencia de 3 meses.

¿Trabajo a distancia = teletrabajo?

Muchas veces se utilizan ambos términos para designar lo mismo, cuando en realidad son términos diferentes.

Trabajar a distancia tal como lo hemos definido en la anterior pregunta como trabajar significa hacerlo desde un lugar diferente al centro de trabajo de la empresa, mientras que teletrabajar consiste en trabajar a distancia, pero mediante el uso exclusivo o prevalente de medios y sistemas informáticos, telemáticos y de telecomunicación. Dicho de otra forma, el teletrabajo exige el uso de las nuevas tecnologías de comunicación.

¿Qué derechos tienen los trabajadores a distancia?

La respuesta es clara: los mismos derechos que los trabajadores presenciales, salvo aquellos que sean inherentes a la realización de la prestación laboral de manera presencial, y no podrán sufrir perjuicio en ninguna de sus condiciones laborales, incluyendo retribución, estabilidad en el empleo, tiempo de trabajo, formación y promoción profesional.

Así mismo, las empresas están obligadas a evitar cualquier discriminación, directa o indirecta, particularmente por razón de sexo, de las personas trabajadoras que prestan servicios a distancia.

¿Puede imponerse el trabajo a distancia, sea por el trabajador o por la empresa?

La respuesta es NO. El Real Decreto-ley 28/2020, de 22 de septiembre, establece que el trabajo a distancia será voluntario tanto para la persona trabajadora como para la empleadora y requerirá la firma del acuerdo de trabajo a distancia, que se regula en esta propia norma. Este acuerdo puede formar parte del contrato de trabajo inicial o puede realizarse en un momento posterior.

Además, dada la voluntariedad establecida, la Ley permite revertir la decisión de trabajar a distancia, tanto para la empresa como para la persona trabajadora.

¿Qué acuerdo se suscribirá con la persona trabadora?

Si se cumplen los requisitos para que la relación sea considerada como a distancia, se deberá formalizar un escrito que contendrá como mínimo las siguientes cuestiones:

– Especificar la duración del acuerdo de trabajo a distancia.

Inventario de los medios, equipos y herramientas que exige el desarrollo del trabajo a distancia concertado.

Enumeración de los gastos que pudiera tener la persona trabajadora por el hecho de prestar sus servicios a distancia, así como forma de cuantificación de la compensación que obligatoriamente debe abonar la empresa y momento y forma para realizar la misma.

Horario de trabajo de la persona trabajadora y dentro de él, en su caso, reglas de disponibilidad obligatoria.

– En el caso de combinarse trabajo presencial y a distancia, porcentaje y distribución entre ambas modalidades.

– En cuanto al centro de trabajo de la empresa, deberemos de especificar al que queda adscrita la persona trabajadora a distancia y donde, en su caso, desarrollará la parte de la jornada de trabajo presencial.

Lugar de trabajo a distancia elegido por la persona trabajadora para prestar sus servicios a distancia, pudiendo ser, o uno o dos o más, ya que no existe limitación expresa.

– En el caso de pactarse situaciones de reversibilidad o retorno al trabajo presencial, deberemos establecer los plazos de preaviso para estas situaciones.

– Se establecerán los medios de control empresarial de la actividad.

– Se deberán de determinar los procedimientos a seguir para los casos de producirse dificultades técnicas que impidan el normal desarrollo del trabajo a distancia.

– También tener definidas las instrucciones en materia de protección de datos para trabajos a distancia.

– Instrucciones sobre seguridad de la información, específicamente aplicables en el trabajo a distancia.

¿Cómo se regula el tiempo de trabajo?

Se fundamentará en 3 pilares:

– Horario flexible: la persona que preste servicios es a distancia podrá flexibilizar su horario de prestación de servicios, con los límites establecidos en el acuerdo suscrito y en la negociación colectiva. Es conveniente que en el acuerdo se determine la disponibilidad obligatoria, que deberá de respetar en cualquier caso la normativa de tiempo de trabajo, como por ejemplo los límites de jornada y los tiempos de descanso legal y convencionalmente establecidos.

– Registro horario: aunque los servicios se presten a distancia, seguirá siendo obligatorio el registro horario, que deberá de reflejar fielmente el tiempo que la persona trabajadora que realiza trabajo a distancia dedica a la actividad laboral, sin perjuicio de la flexibilidad horaria, y deberá incluir, entre otros, el momento de inicio y finalización de la jornada.

– Derecho a la desconexión digital: las personas que trabajan a distancia, particularmente en teletrabajo, tienen el derecho a la desconexión digital fuera de su horario de trabajo en los términos establecidos en el art. 88 de la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre.

¿Quién asume los gastos en el trabajo a distancia?

Una de las novedades más destacadas es el derecho que tienen las personas que trabajan a distancia a la dotación y mantenimiento adecuado y obligado por parte de la empresa, a proporcionar los equipos, herramientas y medios vinculados al desarrollo de su actividad laboral, de acuerdo con el inventario establecido en el acuerdo de trabajo a distancia formalizado por las partes.

Entre los medios se incluyen los consumibles y los elementos muebles, que deberá la empresa ir proporcionando al trabajador, así como el obligado cumplimiento de renovar dichas herramientas y equipos al término de su vida útil.

Por ello es importante resaltar que los equipos y programas tienen que ser proporcionados por la empresa e instalados por ella. Además, la empresa debe proporcionar un canal efectivo de asistencia técnica y mantenimiento de los equipos. Así, en el caso de fallos técnicos en los equipos o medios, y que el trabajador no puede realizar trabajo alguno, no deberá de ser recuperado y debe de ser objeto de remuneración.

En cuanto a los gastos que genere el desarrollo del trabajo a distancia, deberá de ser sufragado o compensado por la empresa, y no podrá suponer la asunción por parte de la persona trabajadora de gastos relacionados con los equipos, herramientas y medios vinculados al desarrollo de la actividad laboral.

Los convenios o acuerdos colectivos podrán establecer el mecanismo para la determinación, y compensación o abono de estos gastos.

Una solución a este tipo de gastos que debe la empresa sufragar, sería establecer una cantidad a tanto alzado, para no burocratizar este apartado.

Vemos que la ley se nos redirige al convenio colectivo de aplicación para ampliación de derechos. En el artículo 8.bis (artículo de nueva creación, incluido en la redacción del vigente convenio del sector) podemos leer la regulación que la negociación colectiva prevé para el teletrabajo

https://bit.ly/317yyXv

A la vista de todo lo anterior, podríamos concluir señalando, a modo de resumen que el trabajo a distancia es voluntario, reversible, no ha de comportar gastos diferenciales para el propio trabajador y no ha de suponer una merma en sus derechos como trabajador.

 

5 nuevos consejos para el corredor de seguros

¿Y si os digo que este artículo se publicó en febrero 2016?

Veamos la versión del 2020…

Deciros que han pasado 4 años y una pandemia, y me gustaría destacar que algunas de estas cuestiones siguen siendo de actualidad, y eso no puede ser bueno para el sector.

Versión 2016

Entendemos que muchos corredores se puedan sentir identificados con esta situación, y las principales dudas que se pueden presentar:

  1. ¿Cómo puedo retener mejor a mis clientes?
  2. ¿Necesito depurar mi base de datos?
  3. ¿Cómo realizar campañas con mejor éxito?
  4. ¿Qué debo hacer para implementar el EIAC en mi correduría?
  5. ¿Está mi Web de correduría preparada para móviles y tablets?
  6. ¿Cómo me afectará la Nueva Directiva de Distribución?
  7. ¿Cómo puedo plantear una sucesión en mi correduría? ¿Querrán seguir en este sector?

Y si estas dudas ya existían en 2016… ¿Qué ocurre ahora en 2020?

Antes de entrar en materia del 2020, me gustaría felicitar a todos los mediadores de seguros, que han sabido responder con buena nota la gestión y atención de sus clientes durante el estado de alarma… ¡No ha sido nada fácil! Muchos habéis tenido que actualizaros digitalmente en un tiempo récord, pero lo habéis conseguido.

Aunque también se nos plantea la siguiente pregunta:

¿Qué ocurre si no he conseguido gestionar los retos digitales que ya existían en 2016?


«Software is eating the world“

Cita de Marc Andressen 20/08/2011

A pesar de que parezca que la transformación digital del sector asegurador no ha cambiado mucho desde 2016, se han producido cambios, pero el COVID-19 ha introducido y acelerado nuevos factores digitales durante el 2020.

A continuación te enumeramos  los aspectos a tratar en 2020:

  1. Digitalización / Teletrabajo
  2. Medidas de seguridad para mitigar el Ciberriesgo
  3. La evolución de herramientas predictivas para la gestión de clientes (IA)
  4. Los planes de continuidad en la empresa
  5. La reducción de márgenes comerciales 

    (En el blog podéis ver entradas que tratan algunos de estos temas)

Asimismo, estos son algunos de los puntos a destacar y de los cuales el sector de la mediación ha de tomar nota, para que en el transcurso de los años venideros podamos finalmente decir: “progresa adecuadamente” en cuanto a transformación digital se refiere.

Por ello, durante esta crisis sanitaria los profesionales y empresarios de la mediación, han priorizado la gestión y retención de sus clientes. A consecuencia de esto, no han tenido la oportunidad de poder alzar la vista por encima de la mascarilla y visualizar los cambios que están ocurriendo en el sector.

Parece que la pandemia está afectando a más sectores, cuéntanos más….

Como resultado, estamos viendo cómo el sector financiero (BANCA) está inmerso en un proceso de integraciones / fusiones con el objetivo adaptarse a la transformación digital, sólo tenemos que ver que la mayoría de gestiones que antes realizábamos en una oficina, ahora las podemos realizar desde la APP de la propia entidad. Seguidamente, os facilitamos unos ejemplos:

«El acceso a datos masivos y la inteligencia artificial reduce las barreras de entrada al sector y está cambiando radicalmente el entorno competitivo bancario.» https://bit.ly/32a9osi

«La banca privada acelera la transformación digital» https://bit.ly/3hipN1T

A continuación, imaginar por un instante, un escenario donde los márgenes por tipos de interés son prácticamente nulos…

¿Qué alternativas de ingresos consideráis que potenciará la Banca?

Para acabar, mientras os dejamos pensando en ello, aprovechamos la ocasión para recordaros que lo importante no es qué hacen los demás, sino «¿Qué puedo hacer para que mi negocio se proyecte hacia el futuro y pueda así perdurar más años?«

Una vez más, es cuestión de levantar la cabeza y ver qué cambios tenemos por delante.

¿Preparados para un cambio?

¿Y cómo podrá afectar en mi negocio esta nueva normalidad?

Lo estemos o no, es momento de actuar sobre cómo nos hemos de adaptar a un cambio de escenario (social y de mercado), que afectará en la toma de decisiones de nuestro entorno personal y profesional.

Es una hipótesis de normalidad antes del covid-19, este podría ser el ejemplo de un gran número de corredores y corredurías de seguros:

Corredor de seguros que, a finales del 2019 habría cumplido con sus objetivos marcados, y estaría llevando a cabo los del 2020 con casi el 80% del negocio renovado.

Nada le podría hacer pensar que una crisis sanitaria, cambiará el modelo de negocio de muchas actividades, incluida la distribución de seguros. 

Pero, aún es prematuro adelantar exactamente cuál será su impacto.

Lo que sí tenemos visos, son de las diferentes derivadas que ya se están produciendo (como, por ejemplo, la interrupción de la producción y del consumo y, por lo tanto, del comercio) y otras que cabe esperar como consecuencia de la drástica reducción en el flujo internacional de personas.

Muchos de estos efectos en el corto, medio y largo plazo ya están siendo documentados y adelantados por organismos multilaterales, medios de comunicación y espacios de análisis. 

Este cambio de carril que ha ocasionado el COVID-19, nos ha hecho tomar conciencia que la sociedad se encara de forma acelerada a una transformación / adaptación en casi todas las organizaciones empresariales y profesionales sobre cómo preservar la actividad empresarial.

Siendo el foco de atención estos dos objetivos:

  • Optimización de procesos
  • Inteligencia artificial

Pilares sobre los que la distribución de seguros tendrá que afianzar su actividad.

Optimización de procesos

Modificar el sistema actual de cada correduría para mejorar la rentabilidad de cada póliza intermediada, con el fin de sustituir -total o parcial – las tareas que comprendan mayor coste y que puedan ser automatizadas a través de los procesos que contemplen los diferentes ERP del sector asegurador.

La digitalización no solamente es una expresión recurrente desde hace años, se ha transformado en un vocablo de obligado cumplimiento.

Conscientes de la afectación del COVID-19 provocará en la sociedad y en la economía, la mediación de seguros tendrá que (implementar, adaptar o reformular) en función de la capacidad del corredor, métodos ágiles mediante flujos de trabajo que optimicen los recursos técnicos y humanos que permitan obtener el mejor rendimiento neto por póliza posible.

Repensar

Cada uno de nosotros ha tenido tiempo durante el confinamiento para repensar su modelo de negocio, a replantear cómo sus clientes demandarán sus servicios y sobre todo cómo podrá ser de ayuda en una situación de previsible deflación (bajada de precios). 

¿Qué modelo de negocio deseo para la correduría?

¿Qué procesos no han variados desde hace años?

Y, ¿Cómo se conduce exactamente este proceso?

Un ejercicio de crítica constructiva, para tener una visión macro que permita afrontar un proceso de adaptación a un nuevo marco económico, y por ende, proyectar durante más tiempo un servicio esencial para la sociedad como es la mediación de seguros privados.

Inteligencia artificial

Otra expresión recurrente en el sector asegurador, pero ¿Cómo resumirla? Veamos qué dice Amazon:

La inteligencia artificial (IA) es el campo de la ciencia informática dedicado a la resolución de problemas cognitivos asociados comúnmente con la inteligencia humana, como el aprendizaje, la resolución de problemas y el reconocimiento de patrones.

https://aws.amazon.com/es/machine-learning/what-is-ai/

Link – Fuente: Amazon

Pero… ¿Es posible pensar que se puede aplicar en los mediadores de seguros?

La respuesta es sí, existen varios proyectos basado en esta tecnología que abarcan desde la retención a la contratación pasando por la propensión a cometer fraudes.

Algunos de ellos se han testado ya en corredores de seguros y están listos para ser utilizados sobre las carteras de clientes. Recordemos que un modelo de IA proporciona una puntuación (un número entre 0 y 1) que representa la probabilidad de un evento.

En este caso, el modelo actúa sobre la cartera y predice su caída (churn rate), concretamente señala aquellas pólizas que no van a renovar a su vencimiento.

APP MIS SEGUROS

Desde Solvento por ejemplo, llevamos años apostando por las soluciones digitales y las nuevas tecnologías, un claro ejemplo de esto es la APP (APP MIS SEGUROS) que ofrecemos a toda correduría interesada en invertir en un medio digital para sus clientes.

Durante el confinamiento se ha incrementado en más de un 60% el uso de la APP, y todas aquellas corredurías que han ofrecido a sus asegurados el uso de esta herramienta digital han visto como el trato con sus clientes ha sido fácil, y la respuesta ágil y rápida.

Ahora, es un momento clave para dar el paso definitivo y ofrecer a los clientes de los mediadores un canal de comunicación adaptado a esta nueva normalidad en la que vivimos, un buen medio digital.

 

Reflexionar

Como decíamos anteriormente, hemos tenido tiempo para meditar sobre el modelo de negocio, pero también es el momento para replantearnos con qué herramientas nos apalancamos para llevar a cabo esta evolución.

 

Los principales estudios sobre tendencias señalan la tecnología IA cómo uno de los elementos llamados a liderar la transformación del sector asegurador y las encuestas entre los directivos de compañías de seguros demuestran que el foco está en la utilización de estos algoritmos inteligentes

Por tanto, debemos plantearnos:

¿Cómo puede ayudar la tecnología IA en mi modelo de negocio?

¿Quiero aprovecharme de las ventajas que ofrece la IA?

Y, ¿Pondré las bases para explotar al máximo sus ventajas?

Un ejercicio de crítica constructiva, la IA es ciencia de datos. Hoy por hoy existen modelos que funcionan con la información actual pero la capacidad de crecimiento es espectacular si conseguimos mejorar la cantidad y calidad de la información que gestionamos.

Si algo nos enseña esta crisis, es que lo de la resistencia al cambio no son más que excusas porque hemos demostrado con creces que cuando toca cambiar, se cambia. 

Como se ha hecho a lo largo de la historia en la creación y evolución de los diferentes sectores de producción. 

04 – 05, son subdivisiones del sector terciario que recogen aquellas profesiones y actividades acordes al Siglo XXI

Novedad o vigencia, cada vez toma más relevancia los avances tecnológicos sobre la toma de decisiones, pues muchos de estos procesos de producción ya están o van a estar automatizados y van a requerir mínima implicación del trabajo humano.

Lo importante van a ser las decisiones tomadas con la información y tecnología.

 

¿Has invertido en tu hogar durante el COVID-19?

Solvento recomienda…

Llevamos 60 días de confinamiento desde el 15 de marzo y gran parte de los españoles hemos decidido invertir tiempo en nuestro hogar (aprovechando la ocasión). Pintar, arreglar alguna estantería, optimizar la terraza con una buena hamaca para poder tomar el sol, una barbacoa para el jardín…. Son unos pocos de los muchos proyectos que hemos realizado.

Para empezar;

  • El 51 % de los hogares españoles se vieron obligados a re-imaginar y convertir espacios para poder cubrir sus necesidades diarias.
  • El 21 % tuvo que reconvertir el salón para poder adaptarlo a su trabajo.
  • El 20 % tuvo que abrir su gimnasio personal en el salón para poder practicar deporte.
  • Un afortunado 15 % con terraza en cambio, decidió utilizar la terraza para hacer ejercicio.
  • Y un 9 % adaptó su salón para poder combinar hijos y trabajo, y hacer así que pudiesen disfrutar de su compañía.

Seguidamente y tras estos datos y por muchos más, el 62 % de las personas que habían solicitado realizar una reforma o reparación antes del COVID-19, re-afirman su intención de realizar esa reforma en cuanto concluya el confinamiento, introduciendo elementos que no habían tenido en cuenta antes de la pandemia con las necesidades que han podido tener durante estos días.

¡Pero eso no es todo!

No nos olvidemos de esas personas que, para hacer pasar mejor el tiempo, han visto la ocasión de regalarse entretenimiento: Videoconsolas y videojuegos, juegos de mesa, un nuevo PC o portátil, una nueva Smart TV 8k de 75 pulgadas etc… Todos o casi todos habremos hecho algo de esto a lo largo de los 59 días confinados que llevamos.

¿Pero hemos notificado de ello a nuestro seguro de hogar?
¿Lo hemos actualizado?
¿Qué puede ocurrir si le pasa algo a nuestras nuevas inversiones y no lo hemos notificado?

Pues la respuesta es clara, Infraseguro (es decir, que tus bienes estén asegurados por un valor inferior a su coste en el mercado). En este caso, la indemnización no cubrirá la totalidad de los daños sufridos. Es importante recordar a los tomadores que lo importante siempre está en el interior.

Para acabar, desde Solvento recomendamos a todos aquellos corredores que nos leen, que no estaría de más recordarle a sus asegurados que actualicen sus pólizas de hogar en caso que hayan realizado alguna modificación/mejora de su hogar para evitar así alguna sorpresa desagradable en el futuro.

Un #teleabrazo a tod@s nuestros lectores.

Consejos para la vuelta a los despachos

Es evidente que esta situación de crisis sanitaria nos ha pillado a pie cambiado a todos, tanto en el ámbito particular como profesional.

A nivel particular; llevamos más de 40 días conviviendo y trabajando la gran mayoría en nuestras casas de la mejor forma posible, pero…

¿Y cuando tengamos que volver a nuestros despachos?

Hemos de tener en cuenta que el pasado 7 de abril se aprobó Real Decreto 13/2020 que modifica el anterior redactado de marzo y estipula que si quedase acreditado que un empleado se contagia en la empresa se considerará un accidente de trabajo normal, y no solo a los efectos económicos de la prestación, lo que significa responsabilidad plena para la empresa.

Esta responsabilidad, podría traducirse en reclamaciones de trabajadores que sufrieran secuelas o incluso una incapacidad laboral como consecuencia del contagio de la enfermedad, e indemnizaciones si se declarase que el accidente laboral (en este caso el Covid-19), se produjo por faltas de medidas de seguridad por parte de la empresa.

Puesto que no queda claro a quien le corresponde la carga de la prueba, lo que debemos procurar como empresa, es cumplir siempre con la normativa de riesgos laborales. Especialmente en estos momentos.

¿Segunda sala de descanso? ¿Nuevo comedor? Las posibilidades son infinitas.

La actividad de mediación de seguros no se ha paralizado en ningún momento, por ser considerada una de las esenciales, por ello deberemos tener en cuenta lo siguiente:

  • Fomentar y posibilitar el teletrabajo siempre que sea posible, evitando los riesgos de desplazamientos innecesarios, uso de transportes públicos, realizar videollamadas.
  • Proveer de mascarillas y guantes de protección debidamente homologados, jabón y toallas secamanos de papel etc. en caso de que se deba acudir al puesto de trabajo.
  • En cuanto al distanciamiento social, implementar acciones para garantizar la distancia mínima entre trabajadores, escalonar los horarios de comida, de salida y entrada etc. 
  • Mantener una comunicación constante y actualizada (vía e-mail) con todas las recomendaciones posibles hacia los trabajadores.
¿Qué medidas tienes previstas en tu despacho?

Por ello, desde Solvento os pasamos algunos consejos útiles:

  • Gestiona el equipo en función del espacio físico disponible, ¿pueden mantener el espacio mínimo?

  • Existen soluciones de instalación rápida para dividir los espacios de trabajo.

  • Dispón de material para los empleados: mascarillas, guantes y soluciones hidroalcohólicas, y si es posible para visitas externas.

  • Coordina con tu equipo,  un nuevo horario que permita continuar con las funciones principales de la correduría.
Toda prevención es bienvenida.

Entre tod@s, tenemos el compromiso de activar la economía lo antes posible, sin olvidar que, esta pandemia ha cambiado la forma de trabajar y colaborar en la sociedad.

Un fuerte #teleabrazo.

¿Puedo presentar ya la DEC 2020?

Hace un mes os informamos que, como consecuencia de la declaración del estado de alarma (publicada en el BOE de 14 de marzo), quedaba suspendido el plazo de presentación de la Declaración Estadístico-Contable 2019 (DEC), que inicialmente tenía fijada como fecha límite el 30 de abril. 

Durante estos días hemos realizado diferentes comunicados informando que, pese a la suspensión del plazo, es posible presentar igualmente la DEC y, por tanto, dejar cumplida esta obligación.

Desde Solvento hemos contactado esta semana con la Dirección General de Seguros, que nos ha manifestado que están trabajando internamente para determinar cuál será el nuevo plazo de presentación de la DEC. Cuando tengamos noticias al respecto os informaremos de ello.

Para terminar con esta breve entrada, os volvemos a recordar que ya podéis facilitarnos de manera telemática la documentación necesaria para confeccionar vuestra DEC. Así, una vez conocida la fecha límite, se podrá gestionar de manera más eficiente su presentación.

Un #teleabrazo para tod@s.




¡No caigas en las redes del «Phishing»!

En estos días de confinamiento varios clientes y amigos nos contactan por correos extraños que les incitan a pagar por diversos servicios (por ejemplo renovaciones de hosting) y qué queremos mostrarte con un ejemplo:

Ejemplo de correo Phishing.

A simple vista parece verídico, ya que;

  1. El logo de la compañía aparecía. 
  2. La estructura del correo tenía coherencia.
  3. El remitente parecía ser la propia empresa del hosting.
¿Que hace sospechar que esto es phishing?

A pesar de que el campo:
«De: dominio@Nominalia.com»

Vemos que se responde:
«A: Nominalia (Máscara) niro@assura24.com (Destinatario real)»

Vaya…. la terminación del mail al que se responde ya no es la corporativa.

1ª Alarma.

Además, si la empresa sabe mi nombre y estos mails automatizados incluyen etiquetas personalizadas como: |NAME| o |ADRESS| o |PHONE|, que se cogen de nuestros formularios de registro normalmente ¿Porque generaliza llamándome «cliente»? ¿Ya no soy nadie para esta empresa…? ¿¡QUÉ ESTÁ OCURRIENDO!?

Calma, es solo algo más a tener en cuenta.

2ª Alarma.

Volviendo al mail de ejemplo, vimos que nos mandaba a una URL subrayada en azul oscuro. Bien, al igual que en la parte del destinatario, vemos que esa parte en color es solo una máscara y que la URL o link real lo podemos ver si dejamos el cursor encima del enlace:

3ª Alarma.

Ok, aquí podríamos concluir que este mail es fake y nos quieren robar información, pero si queremos asegurarnos del todo necesitaremos usar la siguiente  herramienta web:

 

E introduciremos la URL real haciendo click derecho sobre el link mascara y seleccionamos la opción: «Copiar Hipervinculo».

Y una vez pegado en el recuadro y dándole a la lupa de la derecha…

¡ALERTA ROJA, ALERTA ROJA!

¡Voilá!

4ª Alarma.

¿Pero y qué pasa si no me he fijado y he abierto el hipervinculo? ¿¡Es muy grave doctor!?

Calma. Respira.

  1. En primer lugar, confiamos en que TOD@S teneis instalado un filtro anti-spam en el correo.

  2. También confiamos en que utilizais una extensión/addon/widget contra el phishing en vuestro navegador de internet, si aún no lo usáis:

    El Filtro SmartScreen de Internet Explorer ayuda a identificar sitios web notificados como de suplantación de identidad (phishing) o de malware

    Protección contra el Malware y el Phishing en Firefox.

    Protección contra phishing y software malicioso en Google Chrome.

    Evitar la suplantación de identidad (phishing) en Safari.

  3. La mayoría de phishing necesita que tu introduzcas los datos para poder robarlos.

  4. Fijaros en la URL una vez estáis dentro, ¿Tiene HTTPS y es de color verde? Bien, puedes navegar con tranquilidad, ¿No tiene HTTPS y es de color rojo? Mal, cierra la pestaña ahora mismo. Además estas URL suelen tener un prefijo extraño o alguna característica que te pueden hacer ver que no estás en la página oficial de la empresa a la que corresponde la URL.

  5. Si por lo que sea has llegado a introducir datos en un enlace de phishing, cambia de inmediato los datos de acceso y si has facilitado datos bancarios, avisa al banco y ellos procederán a cambiar tu pin, datos de acceso a la banca electrónica etc.
EN RESUMEN:
  • Sospechar si hay errores gramaticales o una mala redacción del texto. 
  • Si el mensaje te obliga a tomar una decisión inminente es mala señal.
  • Comprueba la dirección del remitente. 
  • Si recibes comunicaciones anónimas del tipo “Estimado cliente”, “Notificación a usuario” o “Querido amigo”, es un indicio que te debe poner en alerta.
  • Ninguna institución, banco u organismo público te va a pedir datos personales por correo electrónico, y menos tu número de cuenta. 
  • Un servicio con cierto prestigio utilizará sus propios dominios para las direcciones de email corporativas. Si recibes la comunicación desde un buzón de correo tipo @gmail.com, @outlook.com o cualquier otro similar, sospecha.
  • Aplica la ecuación: solicitud de datos bancarios + datos personales = fraude.

Por último, si quieres hacer algo por el bien de los demás, si recibes algún tipo de phishing puede denunciarlo a través del buzón de la Oficina de Seguridad del Internauta:

 

Esperamos que esta entrada os sea útil para vuestro día a día, ya no sólo en esta época de teletrabajo, puesto que los ataques de phishing son constantes.

Desde Solvento os enviamos un fuerte #Teleabrazo. Y muchos ánimos.